Casa en El Castillo, La Palma, Islas Canarias
Casa en El Castillo, La Palma
Islas Canarias
 

 
El entorno
Mil Estrellas se encuentra en El Castillo en las afueras del barrio de Las Tricias, en el municipio de Garafía, que está situado en el nor-oeste de la Isla de La Palma, Canarias.
La región esta marcada por barrancos profundos y lomos suaves, donde crecen los pinos canarios, almendros y dragos .
El paisaje verde forma un bello contraste con el azul del cielo y del mar. Está poco poblada y con poco desarrollo turístico. La población vive de la agricultura y de la ganadería.

Este entorno es ideal para practicar el senderismo.
Aquí cerca se encuentran las famosas cuevas de Buracas, con petroglifos de los Benahoaritas, el pueblo autóctono de La Palma, junto a dragos centenarios enormes.
Más arriba, en la cima de la isla, se llega al observatorio Roque de los Muchachos.
Desde paseos cortos a caminatas largas - ¡ muchos tesoros por descubrir !

Desde el aeropuerto conduciendo en coche es 1.45 hora aprox.

Playas con arena se encuentran, entre otros, en Tazacorte, (45 minutos en coche).
En verano se puede disfrutar de un baño en una de las cuantas bahías que hay cerca.
Tiendas, restaurantes y bares, piscina, farmacia, oficina de correo y bancos y un mercadillo con productos locales se encuentran en el pueblo vecino, de Puntagorda, a una distancia de 15 minutos en coche.
Además hay restaurantes en El Castillo, (10 minutos) o en Santo Domingo.

En enero y febrero el paisaje alrededor de Las Tricias se convierte en un poema gracias al almendro en flor.
 
Climate
La Palma tiene un clima sub-tropical suave.
En la región de El Castillo los veranos suelen ser agradables, sin demasiado calor.
Debido a la altura, durante las noches puede refrescar un poco.

Entre mayo y octubre no suele llover, pero gracias a la humedad del aire la naturaleza se mantiene algo verde.

A partir del otoño la posibilidad de que llueva aumenta y las temperaturas nocturnas pueden bajar. Pero en general prevalecen los cielos azules.

Es raro el día en que uno no pueda ver al sol, aunque sea tan solo para disfrutar de una puesta en colores.